Nuestra historia

1.- Precedentes

Hacía 17 años que los almerienses habían contemplado por primera vez la Virgen “que vino del mar”. Una crónica del tiempo dice: “Los almerienses que el 1 de Enero 1503, fueron a oír misa de alba a Sto. Domingo, quedaron encantados al contemplar la nueva Imagen en el altar…” (sic). Para aquellos cristianos supuso un hito la nueva Imagen, la cual, en medio de un ambiente poco favorable, afianzaba su esperanza en el amparo providencial; y para ello, acudían a la nueva Imagen en sus angustias y necesidades, que no eran pocas.

Los Priores de los conventos de Santo Domingo y de la Trinidad pensaron en la oportunidad de constituir una Cofradía, en la que se integraran los ciudadanos militares, más numerosos, y civiles. A tal fin, hubo conversaciones entre las Autoridades de la Ciudad y los Religiosos; y se acordó la fundación de una Hermandad o Cofradía que tuviese como objetivos: la fraternidad de los miembros; el culto a Nuestra Señora; la ejecución de obras de misericordia, en especial, la atención a la numerosa población de enfermos; así como socorrer y libertar a los cautivos.

Entre otras esta causa, la asistencia a enfermos y desvalidos, fue el motivo y fundamento que originó que la Hermandad, recién creada, pensase en establecer un Asilo, el cual vino a ser el germen que daría lugar, posteriormente, a la creación de la Casa de Misericordia.

2.- Creación de la hermandad

La Hermandad o Cofradía de Nuestra Señora fue creada el 28 de enero de 1520. Se establecieron unos Estatutos con 16 Bases o Capítulos.

No se sabe quien era el Prelado. Consta en las Actas Capitulares que el Obispo, D. Juan de Sosa, se había posesionado de la Sede el 2 de octubre de 1512.  Orbaneja dice,  “aver muerto años 1520”, sin determinar más datos. De su sucesor, D. Juan de la Parra, sólo se sabe que gobernó la Diócesis hasta junio de 1522 en que falleció.

Los Estatutos fueron aprobados, no por el Prelado, sino por el Chantre y Provisor del Obispado, D. Juan de Chuxxuca. Y en virtud de lo acordado, se fundó el Asilo, al que el Rey, en Real Cédula de 8 marzo 1592, vino en concederle gracias y prerrogativas, además de aprobar sus Estatutos, en virtud del ejemplar comportamiento de la Hermandad o Cofradía.

Se tituló: REAL Y MILITAR HERMANDAD DE NUESTRA SRA DEL MAR.

Militar, por estar compuesta en su mayor parte por los mandos militares de la Ciudad, además de guardas del mar, soldados de la guarnición, servidores de la Ciudad y personal civil.

Real, por tener sede en el Real Convento del Señor Santo Domingo, que gozaba de la especial protección de la Casa Real dispensada por los Reyes Católicos.

Y así funcionó la Hermandad, encabezando no sólo los cultos a Nª. Sª., sino también todas las actividades centradas en torno a la Virgen del Mar, como eran procesiones, novenarios, rogativas, y cualesquiera de los actos piadosos que tanto abundaron a los pies de la Señora. El Municipio y el Cabildo ejercieron también un papel preponderante.

Con un funcionamiento normal  y transcurrido el tiempo, el 13 de septiembre de 1651, fue aprobada canónicamente la Hermandad por Breve de Inocencio X, denominándose:

DEVOTA Y DISTINGUIDA HERMANDAD DE SANTA MARÍA DEL MAR.

3.- Nueva época de la Hermandad

En 1720, siendo Mayordomo de la Hermandad D. Juan Gómez Cabezas, se vuelve a restaurar la Hermandad. Sin embargo, por divergencias internas, vinieron en constituirse Mayordomos de la misma los propios frailes Predicadores. Los primitivos Estatutos fueron reestructurados en base a los anteriores, resultando otros nuevos que amparaban 6 Capítulos y 28 Artículos. En su primera redacción, entre otras particularidades, exponían:

  1. Apuntes de particulares que paresce deberan tenerse en cuenta para acordar lo que se tenga por conbeniente en el Cavildo que celebrará pronto la R. Mili­tar Hermandad de Nª. Sª. del Mar“.
  2. En ellos establecieron: “Que el Sor Gobernador desta Plaza, o el que sea Comandante de las Armas dellas, sea el Hermano Mayor Honorario Perpetuo y Preferente, entendiéndose que si divide el mando, no lo haya de ser el Corre­gidor, como tal, pues esta distinción es solo para el Gefe Militar de la Plaza“.
  3. Que el M.R.P. Prior y todos los Hermanos, se dediquen con caritativo celo y esforzado empeño a buscar nuevos Hermanos que, precisamente han de ser Militares de clase distinguida y no comun“.
  4. Que si paresciese conbeniente, se nonbre anualmente por suerte cuatro Hermanas, pues se admitiran por luego Señoras, prescisamente de Militares de clase dis­tinguida y no otras, que en calidad de CAMARERAS cuiden de lo que sea peculiar para el mayor culto de Nª. Sª”.
  5. Que se formen nuevas Constituciones y se impriman, porque las antiguas están mui olvidadas y conbiene renovarlas conforme al tiempo presente. Y que todo esto interesa para Gloria de Dios y honor desta Cibdad, la mas dichosa por tener tan milagrosa Imagen” (sic).

Los Estatutos, con estas cláusulas, fueron presentados a la Autoridad Ecle­siástica, el Obispo benedictino Fr. Anselmo Rodríguez, quien los rechazó y dene­gó como craso error el contenido de los apartados 2, 3 y 4, que eran contrarios a lo expresado por el Papa Inocencio X en su Breve del 13 de septiembre de 1651, al aprobar canóni­camente la Hermandad;  especificando, muy claramente, que habían de ser admitidos como Hermanos, cualesquiera de las personas que así lo expresasen, de cualquier clase, condición y sexo, sin distinción.

Corregidas las situaciones de élite, fueron aprobados los Estatutos el 25 de sep­tiembre de 1792. En consecuencia con el punto 4 con la enmienda del Obispo, se inició la actividad de las Damas Camareras de la Virgen del Mar, siendo personas que, sin distinción, tuvieran voluntad de servir a la Señora, eligiéndose a razón de cuatro por año.

4.- La Hermandad en el siglo XIX

Los terremotos de 1804 y las  convulsiones políticas que se inician con el nuevo siglo, repercuten en la Hermandad, que tuvo que  acelerar sus actuaciones. Entre ellas podemos enumerar:

  • Después del clamor popular reclamando fuese Patrona. En la participaci6n de las gestiones para el Patronazgo, a partir de febrero de 1805, hasta el pronunciamiento de Roma.
  • En la clausura del Convento,  en marzo de 1810 hasta 1813; y con ello,  el trasla­do de la Patrona a la Catedral desde el 15 de marzo de 1810 hasta su regreso el 8 de abril de 1813.
  • En la 2ª clausura del Convento, el 4 de mayo de 1821; donde la Imagen permanece en su templo con un Capitular como Capellán, hasta octubre de 1824 en que regresan los Predicadores.
  • En la 3ª supresión del Convento, en agosto de 1835, con el traslado de la Patrona a la Catedral,  bajo la Capellanía del Capitular Pagán; siendo restituida la Imagen a su templo en octubre del mismo año.
  • En el desmantelamiento del Convento, en enero de 1837, permaneciendo la Igles­ia bajo tutela de un Capitular como Capellán, situación que se prolonga hasta enero de 1899.
  • En enero de 1842 sería nue­vamente desplazada la Virgen del Mar a la Catedral, per­maneciendo hasta el 17 de marzo de 1844, en que regresa a su tem­plo en loor de multitud, gra­cias a las gestiones del Jefe Político.

En 1861 se produce el nombramiento de Juan J. del Olmo como Mayordomo. Dispuesto a vigorizar la vida de la Hermandad, lo primero que dispuso fue una nueva redacción de los Estatu­tos, que encomendó al Catedrático, Presbítero y miembro activo de la Hermandad, D. José Ramón Gar­cía.

En su prólogo expone: “La Hermandad ha seguido sin inte­rrupción, a pesar de las vicisitu­des de los tiempos. Así es que no bastaron a extinguirla ni las exclaustraciones de los religio­sos que sostenían el culto de la Patrona, porque entonces los fie­les desplegaron un mayor fervor para sostenerlo, sin que fuese gravoso al Estado, ni haberles mandado cerrar el Templo, después del pronunciamiento de 1840, trasladando a la Patrona a la Cate­dral, y repartiendo las demás Imágenes a las Parroquias, y que la Augusta Patrona sería restituida a su Templo en marzo de 1844”.

Los Estatutos fueron aprobados en Asamblea el 29 de noviembre de 1863; y confirmados por la Autoridad Eclesiástica, en Decreto de 17 de febrero de 1864. Constan de 4 Secciones y 57 Artículos.

Bajo el mandato del Mayordomo, y con el eficaz apoyo de D. José Ramón García, se consiguió aquella histórica visita de los Reyes, Dª  Isabel II y familia al templo. Primera visita Real que tuvo lugar el 20 de octubre de 1862. Con ocasión de tan fausto acontecimiento se creó el Guión de la Hermandad; el Libro de Oro, donde se asientan las Actas de las visitas Regias y Jefes de Estado; así como la medalla dis­tintiva de la Hermandad.

El 12 marzo 1877 se estampa la segunda firma en el Libro de Oro, con motivo de la visita al Templo del Rey D. Alfonso XII.

Ni que decir tiene que los Capitulares que ejercieron de Capellanes tuvieron un protagonismo destacado en su función y muy en especial el último, D. Trinidad García López.

La Hermandad, en Asamblea celebrada el 12 de abril de 1881, aprobó un nuevo Título: REAL E ILUSTRE HERMANDAD DE NUESTRA PATRONA MARÍA SANTÍSIMA DEL MAR.

Va a ultimarse esta centuria con la restauración del Manto Regio en mayo de 1885, con la colaboración ingente de un grupo de Damas Camareras y otras señoras almerienses que participaron bajo la dirección de la Priora del Convento de las Puras Sor Isabel de los Remedios de Haro y Alonso.

Como hecho significativo hay que destacar la sustracción de la primera Corona postiza que portó la Imagen desde el s. XVII. La generosidad de una Dama Camarera, Dª. María del Mar Bourt y Entrena, la restituyó. La Junta Revolucionaria indultó al autor del robo en septiembre de 1868.

Años más tarde, el 23 de agosto de 1891, fue sustraída la segunda corona de la Virgen. Un grupo de Camareras y Hermanas de la Hermandad promovieron una colec­ta de alhajas y dinero para su reposición. Diseñada por el famoso litógrafo alme­riense Hilario Navarro de Vera y realizada en Madrid por el orfebre Zacarías Pérez Sanz, sería estrenada el 1 de enero de 1894.

El Capellán D. Trinidad García López, y el Mayordomo de la Hermandad D. Francisco Maldonado Entrena, desarrollaron una actividad inusitada para cubrir este objetivo.

Y por último, en 1899, retorna la Comunidad de Padres Dominicos.

5.- La Hermandad en el siglo XX

El Mayordomo en 1902, D. Juan Rovira Aguilar, con el prior Fr. Felipe G. Muñiz O.P., juntamente con la colaboración Municipal, propiciada por el Alcalde D. José Mª Muñoz y Calderón, organizaron las celebraciones del 4° Centenario de la Aparición de la Virgen del Mar, que se efectuó con la mayor solemnidad.

También la Hermandad inició las primeras gestiones para levan­tar una Ermita en Torregarcía.

Fr. Santos Quirós O.P., pese a su corta estancia de Prior en Almería, por ser designado Rector del Colegio de Cuevas del Almanzora, redactó una nueva Novena para la Virgen y nuevos Estatutos, que fueron editados en 1903, contando con 10 Capítulos y 63 Artículos.

En 1904, la Junta de Gobierno presidida por D. Juan Rovira Aguilar recibió la visita, en el templo, del Rey D. Alfonso XIII,que fue nombrado Hermano Mayor Honorario, firmando en el Libro de Oro. 3ª firma. El 17 de enero de 1911 tuvo lugar la 2a visita del Rey, y 4a firma en el Libro de Oro de la Hermandad. Fue recibido por el Mayordomo, D. Antonio Torres Hoyos, y el P. Qui­rós O.P.

En agosto de 1908 estrenaría la Imagen el primer “carro triunfal” sobre ruedas.

En 1912 se editan nuevos Estatutos, sobre la base de los anteriores de 1903, con ligeros retoques.

En abril de 1931, con la proclamación de la II República, el Gobierno provisional orde­nó suprimir, en la titulación de la Hermandad, la palabra REAL, quedando la nomi­nación de la misma: ILUSTRE HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL MAR. En diciembre fueron redactados nuevos Estatutos de la Hermandad, sobre la base de los anteriores, con los retoques correspondientes, que fueron aprobados por la Asam­blea. Tenían 10 capítulos y 50 artículos. Era Consiliario y Prior Fr. Zacarías Mín­guez O. P.  El Gobernador, D. Isidoro Liarte Gámiz, les dio el Vº. Bº. en diciembre de 1932.

En el mes de junio de 1975 fueron revisados y renovados los Estatutos de 1932. Revisión efectuada por el hermano D. Diego Torres Asensio, que aprobó “ad-experimentum” la Autoridad Eclesiástica.

En noviembre de1982, nuevos Estatutos, redactados por el Prior, Fr. Ildefonso Gutiérrez Poyatos O.P. Fueron aprobados por la Autoridad Eclesiástica mediante Decreto de 7 de marzo de 1986. Posteriormente se le adicionaría un Anexo el 2 de febrero de 1995, donde se rectifican 6 artículos.

En 1906 la Hermandad efectuó los primeros tanteos para coronar canónicamente a la Virgen del Mar. En 1913 se hicieron nuevas gestiones. En año 1923 el Hermano Mayor, o Mayordomo, D. Guillermo Cassinello García, y el Consiliario y Prior, Fr. Tomás Alonso O.P., continuaron las iniciativas anteriores para la Coronación Canónica de la Patrona. Y en 1928 se creó una comisión pro-coronación presidida por D. Guillermo Cassinello García y Fr. Tomás Lombardero O.P. Fue coronada finalmente el 8 de abril de 1951.

En mayo de 1976 se conmemoró el 25º Aniversario de la Coronación Canónica, con todo un programa de actos que resultaron muy solemnes. Entre ellos las conferencias de D. Francisco Giménez Alemán y la del Ex-Alcalde D. Emilio Pérez Manzuco, que fue el promotor de las gestiones y principal artífice de la Coronación de 1951.

Con motivo del 4° Centenario de la Aparición de la Virgen del Mar, la Hermandad había iniciado las primeras gestiones para levan­tar una Ermita en Torregarcía. Después de la Coronación y con igual intensidad, y la eficaz ayuda Municipal, se iniciaron los trabajos de construcción de la Ermita de Torregarcía, en el lugar de la Aparición, cumpliéndose así la vieja aspiración almeriense. La primera piedra se colocó el domingo 13 de enero de 1953. La inauguración tuvo lugar el 2 de enero de 1954.

En agosto de 1924, a solicitud del Prelado D. Fr. Bernardo Martínez Noval, Roma concede misa propia con el Título de “Virgen del Mar”, y Oficio Divino.

El 15 de agosto de 1929, la Hermandad recibe el “Manto de los Gusanos”, que regaló D. Federico Bernáldez Alavedra, Ex-Comisario Regio de la Seda, que fue estrenado solemnemente el día 29.

En agosto de 1930 lució la Virgen en la procesión una medalla de oro que la Hermandad confeccionó con oro extraído de Rodalquilar, que vino a ser la 1ª partida, y que el Hermano Mayor gestionó a tal fin.

El 22 de agosto de 1931 quedó suprimida la procesión de la Patrona por el Gobier­no de la República. Entonces, la Hermandad, junto con la Comunidad de Padres Dominicos, y el Obispo, Fr. Bernardo Martínez Noval, organizaron una serie de actos en el interior del templo; turnos para un rosario permanente ante la Patrona y otras acti­vidades religiosas. La iglesia resultó insuficiente. La Hermandad a tal fin organizó una colecta que sufragase los gastos.

En agosto de 1934 vuel­ve a ser autorizada la procesión de la Virgen del Mar, ante la protesta general y las gestiones de la Hermandad, reforzadas por el Círculo Mercantil.

El 23 de julio de 1936, des­pués de haberse logrado salvar la Imagen de la Virgen del Mar y algunos de sus mantos y enseres, fue incendiado y destruido el templo, y con ello se perdió la documentación acumulada durante siglos relativa al Convento y a la Hermandad.

Terminada la contienda civil, el 2 de abril de 1939, fue trasladada la Imagen de la Virgen del Mar desde su refugio al Convento de los Padres Dominicos, donde fijó su residencia provisional hasta agosto de 1947 en que se inaugura la iglesia reconstruida. En diciembre de 1939 la Junta General restituye el título de la Hermandad: REAL E ILUSTRE HERMANDAD DE LA VIRGEN DEL MAR, a la vez que se acu­ñaron nuevas medallas. Desde 1939 la Hermandad participa en las gestiones llevadas a cabo para la reconstrucción del Templo, mediante ayudas personales y pecuniarias, gestiones ante las Autoridades, etc., que cristalizaron con la ter­minación de las obras el 30 de agosto de 1947. Y en 1951 con la ornamentación del Templo.

Con igual traza, se logró para la Virgen un trono procesional ejecutado por Jesús de Perceval que se estrenó el 30 de agosto de 1942.

El 9 de mayo de 1943, visita del Jefe del Estado a nuestra Patrona en la Catedral. 5ª firma en el Libro de Oro.

En diciembre de 1949, tras la aprobación por la Asamblea de Hermanos, se vuelven a acuñar nuevas medallas, distintivo de los miembros de la Hermandad.

En septiembre de 1953 la Hermandad encargó nuevo boceto del Guión o Estandarte corporativo al Domi­nico Fr. Joaquín Delgado O.P., cuya ejecución se llevó a cabo en Sevilla, y fue estre­nado en los cultos del mes de agosto de 1960.

El 1 de junio de 1956 efectúa una 2a visita al Templo el Jefe del Estado, D. Fran­cisco Franco. 6a firma en el Libro de Oro.

Hermandades filiales

En noviembre de 1937 se formó una Hermandad filial de la Virgen del Mar, en Cáceres, con los almerienses que lograron evadirse desde la playa del Zapillo, y que llegaron a aquel lugar después de toda una odisea. La Hermandad la formaron Ricardo y Francisco Rada Peral, y Emilio Samper Lillo. Redactaron sus Estatutos que tenían 24 artículos. Perduró hasta 1939.

El 2 de mayo de 1956 se constituye la Hermandad de Sevilla, con José Lirola y Mario López Rodríguez como Hnos. Mayores. Al acto de constitución asistió el Hermano Mayor de Almería, Francisco Rovira Torres, y el Prelado D. Alfonso Ródenas García.

El 15 de mayo de 1958 se constituyó la de Madrid, siendo Hermano Mayor D.  Miguel Granados.

El 12 de agosto de 1963 fue colocado en la fachada del Templo un Mosaico de la Virgen del Mar, a cuya inauguración asistieron las Autoridades, y la Hermandad de Sevilla, ya que era obsequio del Hermano Mayor de aquélla, D. Mario López Rodríguez. Confeccionado en Sevilla por el Ceramista Pedro Navia. Costó 100.000 pesetas.

Posteriormente, con motivo del arreglo de la fachada del templo en 1975, fue desmontado, sin reposición. Actualmente, tras un proceso de restauración, está ubicado en el interior de la Casa de Hermandad.

El 14 de enero de 1961, siendo  Fr. Vicente López Torres O.P. Prior y Consiliario, cambia de titulación la Hermandad, pasando a denominarse: MUY ANTIGUA, PONTIFICIA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL MAR, PATRONA DE ALMERÍA. Era Hermano Mayor D. Francisco Rovira Torres.

En agosto de 1963, estrena la Patrona un nuevo trono, ejecutado por Robles Cabre­ra y costeado por la Hermandad y el Ayuntamiento.

El 26 de junio de 1964 visitan el Templo los Príncipes de España. Visita que se repite en mayo de 1970. En enero de 1989, siendo Reyes de España, D. Juan Carlos de Borbón y Dª. Sofía de Grecia visitan el Templo y firman en el Libro de Oro de la Hermandad.

El 28 de junio de 1968, a propuesta de la Junta de Gobierno de la Hermandad, es nombrado Capellán Honorario el Ex-Prior P. Manuel Uña Fernández O.P., por su celo para con la Hermandad.

En septiembre de 1972, intento fallido de ser nombrada la Virgen del Mar ALCALDESA HONORARIA Y PERPETUA de Almería. Impulsado por la Hermandad y el Municipio y rechazado por el Obispado a petición de los Párrocos de la Ciudad.

En abril de 1973, a solicitud de la Delegación Sindical, y de conformidad con la Hermandad, fue llevada la Imagen Vicaria de la Virgen del Mar a Madrid para participar en la simulación de una Romería Andaluza, en la Fiesta del Trabajo en el Estadio Santiago Bernabeu. La idea partió del guitarrista Richoly, como organizador de dichos juegos. La acompañaron dos miembros de la Junta de Gobierno y dos Damas Camareras.

En agosto de 1977, la Dama Camarera Dª. Isabel Rabell García regala una peana para la Virgen del Mar, construida con plata de su propiedad y coste de su peculio.

El 20 de febrero de 1984, por primera vez en la historia, la Imagen de la Virgen del Mar sale de Almería. Su destino era Madrid, para ser restaurada en el Instituto de Restauración y Conservación de Bellas Artes. Regresó el 24 de julio de 1984.

El 27 de agosto de 1990 la Virgen del Mar estrena un trono procesional de plata de ley ejecutado por la Orfebrería Villarreal en Sevilla.

En noviembre de 1991, conmemoración del V Centenario de la presencia de los PP. Dominicos en Almería. Padres Dominicos y Hermandad organizan una serie de actos y conferencias sobre este histórico acontecimiento.

El 15 de mayo de 1992, celebración del V Centenario de la Restauración de la Diócesis. Con este motivo los Padres Dominicos, Hermandad y Cabildo Catedral organizaron un recorrido y estancia de la Virgen del Mar por las Parroquias de Almería.

En mayo de 1997 es nombrado Hermano Mayor de la Hermandad D. Francisco Gómez Berjón. Durante sus dos mandatos se celebraron las gozosas conmemoraciones del 50 aniversario de la Coronación Canónica y el 500 aniversario de la Aparición de la Virgen en la playa de Torregarcía, se adquirió y acondicionó la Casa de Hermandad en el número 97 de la calle Real, se confeccionó el templete que se utiliza en la Romería y ofrenda floral, y se encargó el trabajo de restauración del Manto Regio. En marzo de 2003 fué elegido Hermano Mayor D. Elías García Amat, bajo cuyo mandato se llevó a cabo la restauración mencionada y se desarrollaron los actos del Bicentenario del Patronazgo de la Santísima Vírgen del Mar sobre la Ciudad de Almería. Los talleres sevillanos de Villarreal ejecutaron en plata de ley una nueva peana para el camarín, el Libro de Reglas y el Guión Pontificio.

Más información: artículos de José de Juan Oña en el Boletín de la Hermandad, nº 10 (diciembre 1998) y nº 11 (agosto 1999).