El Estandarte Joven

Este banderín busca ser una pieza que aporte valor patrimonial al tesoro de esta hermandad. Un tesoro que se lleva construyendo desde hace siglos y que es patrimonio de los almerienses.

El diseño, de Pablo Cortés del Pueblo, tiene como piedra angular el manto regio de la Santísima Virgen, una de las piezas textiles más importantes de la ciudad. No solo por su historia, sino por su diseño y ejecución. He partido de el para buscar la continuación de esta línea estilística que marca para mi su dibujo modernista, que aporta un plus de la elegancia decimonónica que tan bien le sienta a la patrona. La pieza será bordada en oro sobre terciopelo verde, de manera que podremos imaginar cómo era el manto regio en sus inicios, antes de ser pasado al soporte de tisú que hoy conocemos.

Aunque hay cambios en el diseño, la intención es que no se deje de ver la línea marcada por el manto regio: roleos en ondas y ramas, grandes flores que irán bordadas con técnicas similares… incluso el motivo de círculos y estrellas que esta vez servirá como broche de cierre en la espalda de la pieza. También, todo el contorno está delimitado por una cenefa de ramas con flores, como lo hace el manto.

Pero para que no sea una pieza más y busque, además de esa continuidad de una línea estilística, una relación con el destino de esta obra, la pintura de su cara delantera no será una pintura de la Virgen sin más. En lo que hoy ven abocetado, pretendo plasmar un retrato de la patrona, vestida de reina, rodeada de golondrinas y mariposas, en alusión a la juventud a la que representará este banderín. Las primeras, por sus movimientos rápidos y ágiles representan la energía ilimitada de la juventud. Y las mariposas, representan el proceso de transición de los jóvenes hacia la vida adulta.

Por último, la barra y el remate, ejecutados en los talleres de la Orfebrería Villareal. La primera tiene un dibujo que sigue la misma línea modernista y romántica del bordado. Y el remate es una gran cruz de Santo Domingo, sede de la hermandad.

Fue bendecido durante los Cultos del Patronazgo en agosto de 2024, celebrándose de manera extraordinaria ese año, en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de la Encarnación de Almería.

Óleo sobre lienzo

Esta pieza, realizada por el mismo diseñador del conjunto, toma de referencia la pintura barroca, donde los tonos pastel y la representación bucólica tienen una importancia clave. En ella se puede ver a la patrona de Almería, vestida con sus atributos de reina, rodeada de mariposas monarca y golondrinas, que vienen a representar a la juventud de la que el banderín será su emblema.

Como ya se explica en la presentación del diseño, las golondrinas, por sus movimientos rápidos y ágiles representan la energía ilimitada de la juventud. Y las mariposas, el proceso de transición de los jóvenes hacia la vida adulta.

De nuevo también el color tiene importancia. Además de buscar esa idealización de los paisajes y cielos barrocos, se ha intentado escoger una paleta que se adapte de la mejor manera al conjunto total de la obra, en la que se busca, además de asentar el diseño del manto regio de la Virgen como una línea estilística en la hermandad, ofrecer una pieza de carácter regio y elegante que esté a la altura del estilo de la patrona.

Igualmente, una vez más, se ha valido de los tonos rosáceos y malvas para representar la luz de un atardecer almeriense, donde el morado de su tierra rica en minerales, crea una gama de colores única en la zona.

Bordado

El diseño del banderín está repleto de detalles ejecutados con una altísima calidad.

Bordado en oro fino sobre terciopelo verde oscuro, como en su origen fue el mismo manto regio, van a poder ver distintas piezas bordadas en las mismas técnicas. Deténganse a ver con detalle las flores de la greca que circunda toda la obra, distinguidas entre los matices y las técnicas, que por su pequeño tamaño se volvían un reto complicado y que Samuel Cervantes y su taller han sabido ejecutar a la perfección. Observen también las flores de mayor dimensión que componen la orla de la pintura central. En ellas, el bordador ha traído a nuestro tiempo técnicas idénticas a las que se usaron en el manto regio y que, como a este banderín, le imprimieron tanto sabor y buen gusto.

Además, también en bordado, el banderín cuenta con detalles en su parte trasera, donde se puede apreciar una flor en forma de estrella sobre cuatro círculos, repitiendo patrones del manto regio y a su vez hacen de broche que cierra el banderín de una manera original. Este banderín pretende ser una insignia a la altura del corte majestuoso de la patrona, que sigue las líneas del dibujo del manto regio, una de las mejores obras del bordado en Almería.

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